Todos pasan por al lado mío. No es por paranoia, ni el hecho de que estén todos apretados por la cantidad de gente que amenaza en el lugar, ni que la superficie del espacio sea pequeño, no. Ni siquiera una coincidencia, casualidad, sin querer, "porque sí". Todos pasan, miran y se van.
Y me miran a mí, ninguno mira la silla al lado mío, y es una lástima.
Es chiquita, de madera, cuatro patas, un respaldo, dos posabrazos, nada especial. Está ahí desde que tengo memoria, pero no le había prestado atención hasta hace un tiempo; siempre la usé para apoyar ropa, libros, lápices y hasta ideas, quizá. Creo que me dio algo de pena no darle el uso al que fue destinado desde que se fabricó, así que un día la desalojé por completo y trabajé en ella un buen rato.
La limpié, lijé, pinté, decoré y barnicé, y me senté al lado suyo esperando a que haga su trabajo.
Todos pasaron por al lado suyo, todos la miraron, pero nadie la vio. No resultó malo, sino curioso y algo triste... parecía cálida, su pata ya no rechinaba cada vez que alguien se apoyaba en sus brazos y tenía un color peculiar, pero no extraño.
Quité el polvo, la basura y papeles que se habían vuelto a acumular, pero en ésta oportunidad, en vez de esperar que alguien la vea y haga trabajar, decidí sentarme yo. Encima de ella y no al lado. Y era hermosa. Había estado tanto tiempo escondida tan a la vista, que nunca la vi yo, ¿quién iba a ver mi silla si ni yo la veía?
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¿Cómo puede ser posible
que no pueda imaginar
algo más lindo
que verte borracha
y desnuda,
cantandole una serenata llena de amor
a la Luna?

Yo no soy de creer en ciertas cosas, yo soy más de sentir; pero se dice que si te fijás bien, aparte de este mundo, existe otro no tan complejo... pero más que mundo, es una dimensión distinta.
Cada centímetro de la tierra de esta dimensión carece de gravedad. Los "árboles" parecen protuberancias incandecentes que brotan del suelo así sin más. No existen animales que no posean algún tipo de deformidad... todo lo visto parece creado por una pesadilla de Dios, redactado por el mismo Satanás durante una noche de ebriedad.
(...)
En alguna coordenada geográfica del mundo, se ve algo parecido a una fiesta de té:
-Es tu turno.
-Ya sé... pero estoy cansada.
-Es el último creo; apurate. No debe tener otros amigos.
-Entonces con un sueño corto alcanza, ¿no?
-Hace falta que se sienta tocado, acorralado... el sueño es lo de menos.
-El sueño es importante. Así me comunico con él sin tanto ataque repentino y brusco, como los tuyos...
-...se va a despertar si no te apurás.
(...)

"Tanta monotoneidad te puede arruinar", se escucha al final del pasillo de tus pensamientos, día a día. Pero es una voz tan fuerte que ya no la escucho. Dice tantas veces lo mismo que ya no tiene sentido... La imaginación se atrofia si no se le da un uso constante; lo sé yo, lo sabés vos, mi mamá, capaz que el Lucio y hasta el Fermín. Pero ni el Fermín, ni el Lucio (nunca), ni mi mamá, ni vos, ni yo nos damos cuenta de lo importante que es "conservar la imaginación" hasta que querés escribir, pintar, cantar o volar, y lo intentás con tantas ganas, tanto tiempo, que pensás que no es lo tuyo, cuando lo único que falta es mover el interruptor, que sin querer se apagó.
Y vas de la cocina al baño, del baño al living, del living a lo de Dario y le das de comer a la Dalma.
Peleás con el Lucio, le das besitos a la profe imaginaria, y todavía nada cambia.
Pero cuando la Dalma me mira es cuando caigo, y miro, pero más que mirar: VEO, que cosas pueden cambiar, que cosas tienen que cambiar... y sin embargo siguen igual.
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Un blog dedicado al esfuerzo y la sabiduría que requiere componer una amistad de dichas categorías mundiales de Rock.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Por su servidora
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miércoles, 21 de diciembre de 2011
La parte más grande de mí
Hace un par de... no, más de un par de meses, quizá cuatro... Hace cuatro meses recuerdo que... ¿cuatro meses? Hace cuatro meses era Agosto, ¿qué pasó en Agosto? No hice nada importante. Que aburrido mes que es el de Agosto, no tiene ninguna fecha interesante. Excepto el veinte. El veinte de Agosto es el día del Despachante de Aduana. ¡Cómo olvidar a los despachantes de la Aduana!
Igual, no fue en Agosto.
Más o menos a mediados de Junio, casi Julio fue. No sé porque dije cuatro meses, esos son seis, casi cinco.
Hace aproximadamente cinco meses, Julio, recuerdo que después de una ligera lluvia que había bendecido (gracias) a la ciudad, me tomé un tiempito para salir a buscar que nos había dejado como regalo la señora Lluvia. Entre que los palitos, que las hojitas, que la señora-que-corre-para-no-mojarse-el-pelo, que la humedad... vi un pequeño cuerpito de puro calcio, relleno de una masa viscosa, pegote, de un color medio amarronado tirando a verde oscuro, asomándose al borde del abismo de un cantero de esos donde me suelo sentar en la plaza para esperar. Lo miré un rato. Un buen rato. Inmóvil, ahí parada, esperando a ver que esa pequeña criaturita hiciera algo.
Casi no me doy cuenta que le faltaban ojos, casi no me doy cuenta que cada vez lo miraba más de cerca. Asomó un pequeño punto negro rodeado de su masa corporal que poco a poco fue brotando de su cuerpo, cual protuberancia, que luego terminaría en una punta. Lo mismo a su lado.
Nadie mira un caracol. A nadie le importan los caracoles. Los caracoles no son para nada fascinantes.
No hacen nada, más que andar, comer y esconderse. Casi como si hubiesen nacido para morir.
Me empezó a parecer extraño mirarlo de tan cerca, estando tan lejos, entonces me senté a unos centímetros de él-la.
Se arrastraba tan lentamente que me resultaba cada vez más atractivo por cada segundo que pasaba. Antes de llegar a una rama se estiró y quiso posarse sobre ella, pero era tan finita e inmadura que no lo soportó, y el/la pequeño/a cayó sobre un montoncito de tierra húmeda.
No creo que al caracol le importe caerse tantas veces, después de todo, es tan pequeño y tan fuerte que puede reconstruir su coraza, no importa que tanto le duela la caída. Algún día alcanzará lo que busca.
Lo miré cinco minutos más. Ya estaba intentando subir de nuevo al borde del cantero.
Se va a volver a caer.
Lo agarré suavemente y con mucho cuidado, pero no lo suficiente supongo, porque se asustó y escondió sus ojos otra vez.
No me quiere mirar.
Casi lo vi llorar... Lo dejé en una rama un poco más fuerte que estaba ahí al lado, y me fui.
A nadie le importa ayudar a un caracol.
Los caracoles se ayudan solos.
Igual, no fue en Agosto.
Más o menos a mediados de Junio, casi Julio fue. No sé porque dije cuatro meses, esos son seis, casi cinco.
Hace aproximadamente cinco meses, Julio, recuerdo que después de una ligera lluvia que había bendecido (gracias) a la ciudad, me tomé un tiempito para salir a buscar que nos había dejado como regalo la señora Lluvia. Entre que los palitos, que las hojitas, que la señora-que-corre-para-no-mojarse-el-pelo, que la humedad... vi un pequeño cuerpito de puro calcio, relleno de una masa viscosa, pegote, de un color medio amarronado tirando a verde oscuro, asomándose al borde del abismo de un cantero de esos donde me suelo sentar en la plaza para esperar. Lo miré un rato. Un buen rato. Inmóvil, ahí parada, esperando a ver que esa pequeña criaturita hiciera algo.
Casi no me doy cuenta que le faltaban ojos, casi no me doy cuenta que cada vez lo miraba más de cerca. Asomó un pequeño punto negro rodeado de su masa corporal que poco a poco fue brotando de su cuerpo, cual protuberancia, que luego terminaría en una punta. Lo mismo a su lado.
Nadie mira un caracol. A nadie le importan los caracoles. Los caracoles no son para nada fascinantes.
No hacen nada, más que andar, comer y esconderse. Casi como si hubiesen nacido para morir.
Me empezó a parecer extraño mirarlo de tan cerca, estando tan lejos, entonces me senté a unos centímetros de él-la.
Se arrastraba tan lentamente que me resultaba cada vez más atractivo por cada segundo que pasaba. Antes de llegar a una rama se estiró y quiso posarse sobre ella, pero era tan finita e inmadura que no lo soportó, y el/la pequeño/a cayó sobre un montoncito de tierra húmeda.
No creo que al caracol le importe caerse tantas veces, después de todo, es tan pequeño y tan fuerte que puede reconstruir su coraza, no importa que tanto le duela la caída. Algún día alcanzará lo que busca.
Lo miré cinco minutos más. Ya estaba intentando subir de nuevo al borde del cantero.
Se va a volver a caer.
Lo agarré suavemente y con mucho cuidado, pero no lo suficiente supongo, porque se asustó y escondió sus ojos otra vez.
No me quiere mirar.
Casi lo vi llorar... Lo dejé en una rama un poco más fuerte que estaba ahí al lado, y me fui.
A nadie le importa ayudar a un caracol.
Los caracoles se ayudan solos.
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viernes, 11 de noviembre de 2011
Time traveler
Si tuviera la oportunidad de mandarme un mensaje, a través del tiempo, no lo gastaría en enviar un mensaje a mi "yo del pasado" para advertir sobre cosas que van a pasar y así poder evitarlas...
Yo mejor me enviaría uno a mi "yo del futuro" para que recuerde las cosas importantes que sé ahora, que nunca debería olvidar, y aún así sé que lo voy a hacer.
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viernes, 7 de octubre de 2011
Ol-ivia.
Olivia es hermosa. Tiene estilo, su cara es preciosa y su cabello se asemeja al color de un arcoiris.
Su personalidad va más allá de algo lindo; tiene un misterio encantador que denota tanta alegría y placer, que sólo se puede comparar con el de una mariposa.
Pero Olivia en realidad llora.
Su gran problema es que, por más que encante con su infinita belleza, nadie se acuerda de ella durante más de 5 minutos. Pasado ese tiempo, Olivia se vuelve invisible. Cualquiera que haya cruzado miradas con ella por la calle olvidará sus ojos color miel (aunque ella asegura que sólo son "marroncitos"), no importa que.
Olivia está casada con ella misma. Le gusta vivir fuera de sí, la música al máximo volumen y si mirás muy dentro suyo, podés encontrar un par de secretos que escondió hace años. Sabe más de lo que cree, y no sabe que lo sabe.
Ella no me conoce, y yo mucho menos a ella. Sólo la ví una vez... creo, en aquella calle angosta, donde chocó su hombro con el mío y soltó un "Disculpá", una mirada... borrosa en este momento, para darse media vuelta y seguir su camino a un lugar al que nunca conoceré.
En esencia, probablemente... no me acuerdo exactamente quién, no exista, al menos yo no la he visto desde que la conocí en... no recuerdo cómo, dónde o cuándo fue...
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jueves, 21 de julio de 2011
Adiós
Adiós. Adiós.
Adiós.
ADIÓS.
Adiós.
ADIÓS.
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miércoles, 29 de junio de 2011
Tengo que buscar otro principio, me digo
el principio de una historia
que yo pueda inventar
como una casa
un hogar, un lugar
para festejar
y ser dueña
de la vida y de la fiesta y reírme
y morirme
en mi casa, en mi historia
mi final
el principio de una historia
que yo pueda inventar
como una casa
un hogar, un lugar
para festejar
y ser dueña
de la vida y de la fiesta y reírme
y morirme
en mi casa, en mi historia
mi final
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martes, 28 de junio de 2011
nostalgiC
La cama se siente fría hoy. Pero no fría como siempre, sino fría como helada, congelada, a -5 C° y descendiendo, como Riber a la "B".
Si retrocedo en el lapso de mi vida, probablemente no encuentre una secuencia completa que pertenezca a tres días atrás... sin embargo, los trozos que rescato por separado se saltean la mayor parte del año pasado casi llegando a fin del año 20xx, donde el calor de una cama ya no era la única que abrigada, la única que necesitaba, la única que necesitaba para poder descansar.
Casi un año y medio después, me encuentro completamente sola, anhelando cada trazo de calor que tu cuerpo trajo y arrebató, cual pelota perdida en un partido.
Palabras al azar, sin sentido, sin musa, sin color, sin belleza. Palabras vacías que no expresan nada, que te recuerdan, pero no te llaman... No se acuerdan de llamarte apropósito porque, ¿qué mejor para un dolor que olvidar que duele?
Si retrocedo en el lapso de mi vida, probablemente no encuentre una secuencia completa que pertenezca a tres días atrás... sin embargo, los trozos que rescato por separado se saltean la mayor parte del año pasado casi llegando a fin del año 20xx, donde el calor de una cama ya no era la única que abrigada, la única que necesitaba, la única que necesitaba para poder descansar.
Casi un año y medio después, me encuentro completamente sola, anhelando cada trazo de calor que tu cuerpo trajo y arrebató, cual pelota perdida en un partido.
Palabras al azar, sin sentido, sin musa, sin color, sin belleza. Palabras vacías que no expresan nada, que te recuerdan, pero no te llaman... No se acuerdan de llamarte apropósito porque, ¿qué mejor para un dolor que olvidar que duele?
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¿Cómo puede ser posible
que no pueda imaginar
algo más lindo
que verte borracha
y desnuda,
cantandole una serenata llena de amor
a la Luna?
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sábado, 28 de mayo de 2011
FF y N

Yo no soy de creer en ciertas cosas, yo soy más de sentir; pero se dice que si te fijás bien, aparte de este mundo, existe otro no tan complejo... pero más que mundo, es una dimensión distinta.
Cada centímetro de la tierra de esta dimensión carece de gravedad. Los "árboles" parecen protuberancias incandecentes que brotan del suelo así sin más. No existen animales que no posean algún tipo de deformidad... todo lo visto parece creado por una pesadilla de Dios, redactado por el mismo Satanás durante una noche de ebriedad.
(...)
En alguna coordenada geográfica del mundo, se ve algo parecido a una fiesta de té:
-Es tu turno.
-Ya sé... pero estoy cansada.
-Es el último creo; apurate. No debe tener otros amigos.
-Entonces con un sueño corto alcanza, ¿no?
-Hace falta que se sienta tocado, acorralado... el sueño es lo de menos.
-El sueño es importante. Así me comunico con él sin tanto ataque repentino y brusco, como los tuyos...
-...se va a despertar si no te apurás.
(...)
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martes, 24 de mayo de 2011
Unas palabras para mi amada
Tus ojos son hermosos,
la pelota es naranja.
Tu novia es fea
y vos hermosa.
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Tu novia es fea
y vos hermosa.
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lunes, 16 de mayo de 2011
Rutina

"Tanta monotoneidad te puede arruinar", se escucha al final del pasillo de tus pensamientos, día a día. Pero es una voz tan fuerte que ya no la escucho. Dice tantas veces lo mismo que ya no tiene sentido... La imaginación se atrofia si no se le da un uso constante; lo sé yo, lo sabés vos, mi mamá, capaz que el Lucio y hasta el Fermín. Pero ni el Fermín, ni el Lucio (nunca), ni mi mamá, ni vos, ni yo nos damos cuenta de lo importante que es "conservar la imaginación" hasta que querés escribir, pintar, cantar o volar, y lo intentás con tantas ganas, tanto tiempo, que pensás que no es lo tuyo, cuando lo único que falta es mover el interruptor, que sin querer se apagó.
Y vas de la cocina al baño, del baño al living, del living a lo de Dario y le das de comer a la Dalma.
Peleás con el Lucio, le das besitos a la profe imaginaria, y todavía nada cambia.
Pero cuando la Dalma me mira es cuando caigo, y miro, pero más que mirar: VEO, que cosas pueden cambiar, que cosas tienen que cambiar... y sin embargo siguen igual.
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domingo, 17 de abril de 2011
Bohemian rhapsody
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jueves, 7 de abril de 2011
Sueños
Un lunar como punto de fuga,
mil arrugas como experiencia de vida,
piernas que muestran una arista aguda
y el claro eje de simetría.
Días de placer
y un otoño reservado,
que por hacerse ver,
no queda más que apartado.
Dos zapatos rojos
bañados en tinte negro,
que por más que se vean rotos,
se hacen pasar por nuevos.
Noche oscura,
una víspera con dolor,
una silla, un venado,
y aquel hombre perturbador.
mil arrugas como experiencia de vida,
piernas que muestran una arista aguda
y el claro eje de simetría.
Días de placer
y un otoño reservado,
que por hacerse ver,
no queda más que apartado.
Dos zapatos rojos
bañados en tinte negro,
que por más que se vean rotos,
se hacen pasar por nuevos.
Noche oscura,
una víspera con dolor,
una silla, un venado,
y aquel hombre perturbador.
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lunes, 28 de marzo de 2011
Nontent
Si una tarde de lluvia
y defectos encontrados te hacen caer,
no temas tanto monaguillo,
que no tienes porque perder.
Y si de casualidad un día
se te rompe el corazón,
no temas monaguillo, que días como estos
te esperan un montón.
y defectos encontrados te hacen caer,
no temas tanto monaguillo,
que no tienes porque perder.
Y si de casualidad un día
se te rompe el corazón,
no temas monaguillo, que días como estos
te esperan un montón.
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Cosas que tienen que ver:
Días,
Lluvia,
Monaguillo
lunes, 21 de marzo de 2011
Le cerfs
"Se hace tarde, ya no hay mucho que hacer, tengo que estudiar", era lo que se planteaba siempre a esas horas aproximadas al alba.
Dejando detrás de su espalda nada más que penumbra, la leve brisa forma una caricia deliciosa, pero escalofriante... No hay nadie, nadie está con vos ahora, pero nadie está solo. Acompañada de sombras disfrazadas de cuerpo, de formas, de duendes sin tiempo.
Una identidad oculta, llamada como tu digas, bajo el control de tu mente, se revela para que dudes de ella [para que le temas].
"El área está despejada", ni el más mínimo ratón se anima a moverse. Tú eres ese pequeño ratón.
Asustado, con el gato justo detrás de tí.
Aún quieto, puede pensar. La peor desgracia cuando se presenta así... oculto, solo, misterioso.
En un attaque de panique brotan las piernas, no sabés que, pero algo te dice que no te conviene estar de pie ahí...
El pasillo más acojedor durante el día se puede convertir en el más atormentador durante las horas que te rodean durante la oscura noche.
Un interruptor convoca a tu más leal esbirro, la luz, pero nada te asegura que logrará ganar tu batalla.
Un cuarto vacío donde la tensión se hace mayor. Aquel gran amigo de cables y cristal continuará el camino que tu compañero, no puede seguir... Casi a salvo, te despides de tu verdugo. Te recuestas rezando para que desaparezca de allí... cierras los ojos para que ya nada haya que temer; un susurro leve te obliga que mires, haciendo caso mínimo a ello, divisas a la criatura más frágil y sencilla que te hayas podido imaginar.
Parece concentrado, no me gustaría arruinar una imagen así... Notó que estoy aquí, se voltea hacia mi cuerpo pero no hace nada más...
Su mirada se tranforma en una que detona neutralité... asusta.
Dejando detrás de su espalda nada más que penumbra, la leve brisa forma una caricia deliciosa, pero escalofriante... No hay nadie, nadie está con vos ahora, pero nadie está solo. Acompañada de sombras disfrazadas de cuerpo, de formas, de duendes sin tiempo.
Una identidad oculta, llamada como tu digas, bajo el control de tu mente, se revela para que dudes de ella [para que le temas].
"El área está despejada", ni el más mínimo ratón se anima a moverse. Tú eres ese pequeño ratón.
Asustado, con el gato justo detrás de tí.
Aún quieto, puede pensar. La peor desgracia cuando se presenta así... oculto, solo, misterioso.
En un attaque de panique brotan las piernas, no sabés que, pero algo te dice que no te conviene estar de pie ahí...
El pasillo más acojedor durante el día se puede convertir en el más atormentador durante las horas que te rodean durante la oscura noche.
Un interruptor convoca a tu más leal esbirro, la luz, pero nada te asegura que logrará ganar tu batalla.
Un cuarto vacío donde la tensión se hace mayor. Aquel gran amigo de cables y cristal continuará el camino que tu compañero, no puede seguir... Casi a salvo, te despides de tu verdugo. Te recuestas rezando para que desaparezca de allí... cierras los ojos para que ya nada haya que temer; un susurro leve te obliga que mires, haciendo caso mínimo a ello, divisas a la criatura más frágil y sencilla que te hayas podido imaginar.
Parece concentrado, no me gustaría arruinar una imagen así... Notó que estoy aquí, se voltea hacia mi cuerpo pero no hace nada más...
Su mirada se tranforma en una que detona neutralité... asusta.
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lunes, 14 de febrero de 2011
http://www.titulochido.com/
Segundos atrás, estudiando, me dí cuenta de que leer acerca de la Junta Grande puede ser casi tan aburrido como hacerle un sandwich a Dario... y es allí, donde me doy cuenta que la rama del arte que no me pertenece, en lo más mínimo, es el arte de las palabras.
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viernes, 11 de febrero de 2011
Pereza
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Cosas que tienen que ver:
Pena,
Pereza,
Preocupación,
Relajación,
Tristeza
lunes, 31 de enero de 2011
Obsesión
f. Idea, deseo, preocupación, que no se puede apartar de la mente.
Recorrer cada centímetro de un horizonte a otro, sólo por si se te olvidó el centímetro anterior; sólo por si quizá la puerta trasera de la casa no se cerró por completo con llave, aunque te cercioraste de que así fuera, más de tres veces durante la última hora.
La obsesión de morderse las uñas sin una preocupación de por medio, de darle vueltas al cable del teléfono.
De clickear sin que haya un enlace que seleccionar...
Hace calor.
Recorrer cada centímetro de un horizonte a otro, sólo por si se te olvidó el centímetro anterior; sólo por si quizá la puerta trasera de la casa no se cerró por completo con llave, aunque te cercioraste de que así fuera, más de tres veces durante la última hora.
La obsesión de morderse las uñas sin una preocupación de por medio, de darle vueltas al cable del teléfono.
De clickear sin que haya un enlace que seleccionar...
Hace calor.
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Cosas que tienen que ver:
Calor,
Centímetro,
Llave,
Obsesión,
Preocupación
domingo, 30 de enero de 2011
Sonrisa
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Picardía
f. Astucia o habilidad en la que hay cierta malicia.
¡Cuántas cosas se le deben a la picardía! Tanto el inicio de una aventura, como el fin de la misma dicha. Aquella que no implica pensar antes de actuar, ni arremeterse a los hechos en consecuencia de la causa de los actos establecidos...
Picardía, la musa del valiente, el deseo de adrenalina.
Deseo que falta.
¡Cuántas cosas se le deben a la picardía! Tanto el inicio de una aventura, como el fin de la misma dicha. Aquella que no implica pensar antes de actuar, ni arremeterse a los hechos en consecuencia de la causa de los actos establecidos...
Picardía, la musa del valiente, el deseo de adrenalina.
Deseo que falta.
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Cosas que tienen que ver:
Adrenalina,
Aventura,
Consecuencias,
Deseo,
Valentía






