Su personalidad va más allá de algo lindo; tiene un misterio encantador que denota tanta alegría y placer, que sólo se puede comparar con el de una mariposa.
Pero Olivia en realidad llora.
Su gran problema es que, por más que encante con su infinita belleza, nadie se acuerda de ella durante más de 5 minutos. Pasado ese tiempo, Olivia se vuelve invisible. Cualquiera que haya cruzado miradas con ella por la calle olvidará sus ojos color miel (aunque ella asegura que sólo son "marroncitos"), no importa que.
Olivia está casada con ella misma. Le gusta vivir fuera de sí, la música al máximo volumen y si mirás muy dentro suyo, podés encontrar un par de secretos que escondió hace años. Sabe más de lo que cree, y no sabe que lo sabe.
Ella no me conoce, y yo mucho menos a ella. Sólo la ví una vez... creo, en aquella calle angosta, donde chocó su hombro con el mío y soltó un "Disculpá", una mirada... borrosa en este momento, para darse media vuelta y seguir su camino a un lugar al que nunca conoceré.
En esencia, probablemente... no me acuerdo exactamente quién, no exista, al menos yo no la he visto desde que la conocí en... no recuerdo cómo, dónde o cuándo fue...
